Las fontanelas son los puntos blandos en la cabeza de tu bebé, donde los huesos del cráneo aún no se han unido completamente. Las fontanelas son completamente normales e importantes para el desarrollo del cerebro y el cráneo. Las fontanelas se cierran completamente cuando el bebé tiene 26 meses de edad. Puedes tocar suavemente la fontanela de tu bebé de forma segura. Si la fontanela de tu bebé está hundida o abultada, busca atención médica de urgencia.
Los huesos del cráneo de un recién nacido están conectados por articulaciones fibrosas llamadas suturas. Estas suturas permiten que la cabeza del bebé se estreche ligeramente al pasar por el canal de parto, y también permiten que la cabeza del bebé crezca rápidamente durante los primeros años de vida.
Hay dos fontanelas principales en la cabeza del bebé: la fontanela anterior, que se encuentra en la parte superior de la cabeza, y la fontanela posterior, que se encuentra en la parte posterior de la cabeza. La fontanela posterior generalmente se cierra cuando el bebé tiene alrededor de 2 meses de edad, mientras que la fontanela anterior puede cerrarse en cualquier momento entre los 4 y los 26 meses de edad. La fontanela anterior tiende a cerrarse antes en los niños que en las niñas.
Puedes tocar suavemente la fontanela de tu bebé. No hay necesidad de preocuparse por tocar la fontanela de tu bebé si lo haces con suavidad. La fontanela de tu bebé estará blanda y plana. A veces, puedes sentir un ligero pulso debido al flujo sanguíneo en los vasos sanguíneos alrededor del cerebro; esto es normal.
Si la fontanela de tu bebé está hundida, puede que esté deshidratado. Sin embargo, por lo general notarás otros signos de deshidratación en tu bebé antes de que la fontanela se hunda. Una fontanela abultada podría ser un signo de afecciones raras pero graves como meningitis, hemorragia cerebral u otras causas de aumento de la presión en el cerebro. Si ves que la fontanela de tu bebé está abultada o hundida, busca atención médica de inmediato.
El cierre temprano de las fontanelas puede deberse a muchas causas, incluyendo hipertiroidismo, hiperparatiroidismo o craneosinostosis (una condición en la que una o más de las suturas entre los huesos del cráneo de tu bebé se fusionan demasiado pronto). El cierre tardío de las fontanelas también puede deberse a muchas causas, incluyendo hipotiroidismo congénito, síndrome de Down o raquitismo.
Si estás preocupado por las fontanelas de tu bebé, consulta a tu médico o enfermera de atención pediátrica. Si una o ambas fontanelas de tu bebé aún no se han cerrado cuando tiene 2 años, habla con tu médico.