El agua dura contiene una alta concentración de minerales, principalmente calcio y magnesio, mientras que el agua blanda contiene pocos o ninguno de estos minerales. Esta diferencia impacta significativamente la eficiencia del uso del agua en el hogar y nuestra salud.
Los calentadores de agua funcionan de manera menos eficiente cuando se usa agua dura. El agua dura aumenta el punto de ebullición del agua, por lo que se necesita más tiempo para calentarla. La acumulación de sarro en los calentadores de agua, calderas y tuberías también reduce su eficiencia. Cuanto más tiempo se tarda en calentar el agua, más energía se consume, lo que eleva las facturas de electricidad y aumenta las emisiones de carbono. De hecho, las facturas de electricidad o gas pueden aumentar alrededor del 28% solo porque el calentador de agua tiene que trabajar más.
La ropa puede dañarse al lavarse con agua dura. Los minerales en el agua dura reaccionan con los componentes del detergente, reduciendo la eficacia de la limpieza. Aunque algunos detergentes de alta calidad contienen ingredientes para ablandar el agua, es posible que aún necesite usar más detergente en comparación con el uso de agua blanda. Algunos problemas comunes al lavar la ropa con agua dura incluyen: ropa blanca que se vuelve amarillenta, aparición de manchas blancas o grises en la ropa de color, colores que se desvanecen, fibras de tela que se debilitan y se desgarran fácilmente.
El agua dura afecta la piel y el cabello. Aunque el agua dura generalmente no es perjudicial para la salud, puede afectar su cabello y piel. Los minerales en el agua dura dificultan el enjuague del champú y acondicionador, lo que lleva a la acumulación de residuos en el cabello. El agua dura también hace que el cabello teñido se desvanezca más rápido, el cabello se seque, se vuelva quebradizo y fino.
Para la piel, el agua dura seca la piel, dificulta el enjuague del jabón o gel de ducha, causando irritación y desequilibrio del pH. La piel seca es más vulnerable al daño de los radicales libres y las bacterias dañinas. Las personas con afecciones cutáneas como psoriasis o eczema pueden tener más dificultades al usar agua dura.